Imagina que, de un día para otro, al mover la muñeca, sientes un dolor punzante. Acciones tan simples como escribir en el ordenador, levantar una taza de café o incluso dar la mano se vuelven tareas incómodas. Si esto te resulta familiar, es muy probable que estés sufriendo una tendinitis de muñeca. No es solo una molestia pasajera, sino una condición que, sin el tratamiento adecuado, puede prolongarse y afectar a tu calidad de vida. En este artículo te explicaremos con detalle los síntomas, tipos y mejores tratamientos para aliviar el dolor y acelerar la recuperación.